Los proyectos de hardware fracasan cuando se encuentran con la realidad. Así que vamos a encontrarnos con la realidad a propósito, en un arroyo de 2 metros de ancho, durante 3 meses.
El sitio. El primer interceptor va al arroyo Antequera — un curso de agua chico, más arroyo que río, poco profundo en partes, dos metros de ancho en el punto de instalación. Está justo al lado del club de remo, lo que le da tres propiedades útiles:
- Es el mismo curso de agua donde ocurrió el intento fallido anterior. El contexto local está bien documentado; sabemos qué no funcionó.
- Yo remo ahí. Ojos humanos continuos sobre el prototipo, varias veces por semana.
- Es lo suficientemente chico como para ser manejable como piloto, pero lo suficientemente real como para que lo que funcione acá se pueda generalizar.
El plan. Piloto de 3 meses. Instalar. Monitorear constantemente. Limpiar. Iterar.
Cómo se ve el éxito
- Atrapa basura, de forma medible (contada, pesada, categorizada)
- Puede ser despejado fácilmente — los operadores deberían poder levantar el material capturado sin equipo especializado
- No se rompe en condiciones normales
- Sobrevive a las subidas y bajadas del nivel del agua. Empieza la temporada de lluvias; el arroyo va a crecer y achicarse de forma impredecible. El interceptor tiene que sobrevivir.
Qué puede salir mal (en orden de probabilidad)
- Fallo de material. Mala elección de columna o material de red → la estructura colapsa bajo carga.
- Mala instalación. Esto fue lo que mató al intento anterior en el club de remo — el interceptor inundó al propio club. Tenemos que anclar bien, posicionar bien, y respetar la hidrología.
- Lluvia fuerte + escombros pesados. Una crecida con un tronco adentro puede destruir casi cualquier interceptor pequeño. Hay que diseñar para fallar con elegancia, no para un rendimiento perfecto.
- Robo. Otros intentos paraguayos vieron cómo les robaron literalmente los interceptores. Anti-robo es una restricción de diseño, no algo a pensar después.
Permisos. Necesitamos autorización municipal. Tenemos un contacto que puede ayudarnos a presentar el proyecto. Cautamente optimistas.
Costo. Estimamos menos de €2.000 para el primer prototipo. El financiamiento es la pregunta abierta — buscando subsidios internacionales y patrocinadores corporativos paraguayos. Si sos uno de esos dos, escuchamos.
Próximo post: qué pasa con la basura una vez que la atrapamos. Pista: parte se transforma en un banco de plaza.